Sebastián tenía una novia desde hace más o menos tiempo. La joven, muy bella y simpática por cierto, parecía amarle hasta los tuétanos de forma desinteresada e incondicional. Sebastián, para darle el puesto que se merecía a la muchacha, tuvo la iniciativa de presentársela a sus padres, hermanos, amigos y compañeros de trabajo.
Sebastián fue muy feliz hasta que la crisis económica despertó la creatividad de los dueños de la empresa en donde trabajaba y les dio por prescindir de sus valiosos servicios. Sebastián dejó de recibir los seis mil bolívares fuertes mensuales que acostumbraba y, por consiguiente, no estaba en la capacidad de complacer los costosos caprichos de su compañera de turno, cuestión que causó la incomodidad y el desagrado de la implicada.
Sebastián, actuando de forma muy inteligente como de costumbre, recortó los gastos para rendir sus ahorros hasta que consiguiera un nuevo empleo. Desde entonces, su supuesto amor se dedicó a criticarle hasta la forma de caminar y lo mandó a lavarse el paltó en menos de dos semanas. Lo irónico de la situación es que la tipeja no tenía en donde caerse muerta y vivía de los dos lochas que ganaban los ineptos de sus padres…
Historias como las de Sebastian se repiten todo el tiempo a lo largo y ancho del planeta. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado a esta terrible enfermedad como pandemia por su alto grado de infectabilidad. El Síndrome de la Mujer Interesada (SMI) amenaza con destruir la confianza de nosotros los hombres de principios y con inculcarle mañas y artimañas a las damas de buenas costumbres.
Sebastián fue muy feliz hasta que la crisis económica despertó la creatividad de los dueños de la empresa en donde trabajaba y les dio por prescindir de sus valiosos servicios. Sebastián dejó de recibir los seis mil bolívares fuertes mensuales que acostumbraba y, por consiguiente, no estaba en la capacidad de complacer los costosos caprichos de su compañera de turno, cuestión que causó la incomodidad y el desagrado de la implicada.
Sebastián, actuando de forma muy inteligente como de costumbre, recortó los gastos para rendir sus ahorros hasta que consiguiera un nuevo empleo. Desde entonces, su supuesto amor se dedicó a criticarle hasta la forma de caminar y lo mandó a lavarse el paltó en menos de dos semanas. Lo irónico de la situación es que la tipeja no tenía en donde caerse muerta y vivía de los dos lochas que ganaban los ineptos de sus padres…
Historias como las de Sebastian se repiten todo el tiempo a lo largo y ancho del planeta. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado a esta terrible enfermedad como pandemia por su alto grado de infectabilidad. El Síndrome de la Mujer Interesada (SMI) amenaza con destruir la confianza de nosotros los hombres de principios y con inculcarle mañas y artimañas a las damas de buenas costumbres.
¡No más chulas!
- ¿Estos engendros del mal creerán que nosotros los hombres somos idiotas? ¿Hasta cuándo Dios mío?
- ¿Tendrán la absurda idea de que no nos percatamos de sus negras intenciones? ¡Basta!
- ¿Pensarán que estarán disponiendo hasta el fin de los tiempos de nuestras cuentas bancarias y tarjetas de crédito? ¡Esos reales son míos!
- ¡No queremos estar con mujeres desempleadas e improductivas! ¡Las amas de casa pasaron de moda!
- ¡No somos transporte público de toda su familia y círculo social! ¡Maldita sea!
- ¡No queremos llevar a cualquier mujercita al restaurante más caro de la ciudad! ¡Lambucea!
- ¡La vida está muy dura para pagar siempre la cuenta! ¡Vividora!
- ¡Nos negamos a comprar regalos ostentosos a quien no se lo merece! ¡Arribista!
- ¡No nos interesa cubrir los gastos de suegras indeseables ni de cuñados homosexuales! ¡Marginal!
- ¡Un te amo no se compra con tarjeta Master Card! ¡Falsa!
Mis muy estimadas chulas, los pocos caballeros que quedamos no estamos en la obligación de bajarnos de la mula por un poquito de cariño. Me explico mejor para evitar confusiones, no es lo mismo ser detallista y tratar como una reina a una señorita que valga la pena, a una muchacha que nos acompañe tanto en los tiempos de crisis como en los de prosperidad y que se sienta orgullosa de compartir con nosotros una sabrosa "hamburguesa asquerosita", que gastarse hasta el último centavo en los placeres banales de una víbora tísica que nos abandonará cuando estemos endeudados hasta las metras. ¡Suerte infelices!
Advertencia: esta entrada no tiene absolutamente nada que ver con sucesos de mi vida personal. Si alguna persona se siente ofendida por mis sinceras palabras es porque tiene un grandísimo rabo de paja, punto. ¡Es contigo pajarita!
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8 comentarios:
KAKAKAAKAKAK asi mismo es CHULAS kakakakaakaka
Asi es... basta de chulas!!!!! Encuentren la cura para el SMI pronto... jejeje
Ay, papito, te tengo un cuento parecido pero del sexo opuesto. Tengo una amiga que como que "atrae" a ese tipo de seres. Recuerdo un novio que tuvo que no trabajaba, no estudiaba, y andaba con ella en su carro pa´rriba y pa´bajo. Ella pagaba toooodo, hasta las idas al cine. Y lo peor es que el tipo ni se inmutaba. Al tiempo lo dejó y se casó con otro que, aunque trabaja, lo hace esporádicamente. Entonces ella tiene que encargarse de todos los gastos de la casa hasta que a él le caen unos realitos. ¿Qué piensas? Yo, particularmente, creo que el "equilibrio económico" es importantísimo. Unas las pagas tú y otras las pago yo. Kisses
empty: Alianza para una Venezuela sin chulas.
Ángel: el SMI no tiene cura... Ya es pandemia!
Iva: Naguara... Más feo que una chula es un chulo. Pues sí, te apoyo 100% con eso del equilibrio económico, las relaciones deben ser socialistas mesmas! jajajaja... Pagas tú, pago yo, pagamos ambos dos inclusive!
Saludos para los tres y gracias por leerme!
Ah caramba, no sabia q en su cerebro masculino desempleada = interesada...con razon no levanto ni el polvo...bueee, al menos tengo mi consciencia tranquila =) Buen post luisin!
Cronopia: Claro que no tiene nada que ver... jajajaja... Quizá me fui por el lado personal... Te cuento la historia por otros medios XD
LOL!
Detesto las chulas, pero hay algo que los hombres deben entender, segun investigaciones científicas muy bien respaldadas, se ha demostrado que las mujeres son interesadas, no hace mucho tiempo vi en Discovery Channel un programa que se llamaba "La ciencia del Sex Appeal" ,(http://www.tudiscovery.com/web/sex/) ahi hicieron un estudio de que veian las mujeres atractivo en los hombres, y casi todas se sentian más atraidas por los de un alto poder adquisitivo. Claro, esto no implica que ustedes deban ser victimas de chuleos y demás, pero es algo que tienen que tener en cuenta.
(siempre he estado de acuerdo con el 50/50, cuando se trata de una pareja seria)
Saludos (Wen Post)
... un momento....
Supongo que entre amigos alguna vez he chuleado... y otras me he dejado chulear. El asunto es que al iniciar una relación, la cosa debe aclararse desde el principio, "si tu pagas las entradas, yo pago las cotufas" y esas cosas... vaya ¡que Venezuela es otra!
Aqui lo ideal es que cada quien pague lo suyo y si hay familia, paguen entre ambos.
Pero, si las hay así... Dios te libre... aunque hay quienes disfrutan de "mantener" a su pareja... el asunto es que sean sentimientos reales, de aquellos que garantizan la unión "en la riqueza y en la pobreza"... porque "la voluntad que es ganada con dinero, puede ser derrotada por el" (o su ausencia) lo cual incluye amor, parejas y afines...
y quien esté libre de culpa... lance la primera piedra....
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