Desde que llegué a ese conocido restaurante caraqueño, no lo menciono porque no pretendo hacerle publicidad sin recibir algún tipo de beneficio económico, se me ocurrió escribir un cuento que me hiciera reír hasta los tuétanos. Sin embargo, la comida estaba tan vomitiva que lo único que me provocó fue inventar una historia depresiva, autodestructiva y con un final dramático y demoledor…
Se supone que debería hacer mi buena acción del día al dar a conocer el nombre del recinto y someterlo al escarnio público hasta más no poder. De esta forma, usted inexistente lector se ahorraría los 90 Bs.F que yo gasté inútilmente y podría deleitarse de un rico almuerzo por inclusive menos dinero en otro restaurante. Pero no, es más divertido imaginarse a otro infeliz quejándose por el pésimo servicio, la mala comida y el excesivo costo por semejante excremento del diablo…
Es más, en mis ratos de ocio me acercaré hasta ese indeseable rincón gastronómico, pediré un whisky seco y perderé mi valioso tiempo disfrutando las expresiones de asco que hacen al masticar los desdichados comensales. ¿Muy productiva mi forma de entretenerme?
Confieso que le tengo pánico a las épocas calmadas y poco acontecidas. Si la historia sigue pecando por ser cíclica, muy pronto me veré envuelto en situaciones bastante críticas y repletas de suspenso…
Tal vez nos volvamos a ver…
Se supone que debería hacer mi buena acción del día al dar a conocer el nombre del recinto y someterlo al escarnio público hasta más no poder. De esta forma, usted inexistente lector se ahorraría los 90 Bs.F que yo gasté inútilmente y podría deleitarse de un rico almuerzo por inclusive menos dinero en otro restaurante. Pero no, es más divertido imaginarse a otro infeliz quejándose por el pésimo servicio, la mala comida y el excesivo costo por semejante excremento del diablo…
Es más, en mis ratos de ocio me acercaré hasta ese indeseable rincón gastronómico, pediré un whisky seco y perderé mi valioso tiempo disfrutando las expresiones de asco que hacen al masticar los desdichados comensales. ¿Muy productiva mi forma de entretenerme?
Confieso que le tengo pánico a las épocas calmadas y poco acontecidas. Si la historia sigue pecando por ser cíclica, muy pronto me veré envuelto en situaciones bastante críticas y repletas de suspenso…
Tal vez nos volvamos a ver…

5 comentarios:
Que malvado, aunq sea debiera publicar los datos de esa taguara, para que la gente no pase malos ratos...
xD
Saludos
Verdecita, lo peor del asunto es que no era ninguna taguara... Era un restaurant con todas las de la ley... BAH! Ni propina dejé jajajaja
Restaurant es todo aquel lugar en donde se come rico...y aunq tuviera buena pinta la comida era maluca, entra en el rango de taguara! Jum! n_n
Seria el colmo que hubieras dejado propina :S
Terrible... Terrible... Pero bueno, creo que el sitio ese sirvió para que drenara la rabia que tenía acumulada de todo el día XD jajajaja
....Aqui, paseandito por tus obras de arte literarias... no puedo dejar de comentarte que saliste "caballo blanco"... a mi hace poco en un conocido (costoso y aclamado...muy reconocido por los predios Caraqueños vía Las Mercedes) restaurant... para acompañar a unas amigas y "porque no tenía hambre" (¿por qué no hago caso a mi 6to sentido?) pedí sólo una ensalada César... "pa'no dejar"... y ya imaginarás....si, eso mismo... la pesadilla hecha realidad...lo bueno es que no encontré "medio gusano" en mi "comida de animalitos" -como llaman algunos a mi adorada lechuga y afines- porque Díos es grande, ni vi al (o los) protagonista (s) de mi desgracia... sólo conservo el recuerdo de la cara de terror de mi amiga al señalar mi plato en medio de arcadas en ascenso que me hicieron suplicarle... "no me digas, ya lo sé..."
Ni qué decir, pues(tontamente) a pesar del mal rato, dejar los platos como estaban al momento y dirigirnos a las puertas... pagamos la cuenta en la cual (sería el colmo) no incluían la César...
¡A comprar Albendazol! (ni imagino cuantos amiguitos viscosos se vinieron conmigo).... pero no me convencerán de evitar las ensaladas, simplemente evitaré las "taguaras VIP"...
Después de esto no suena tan mal un "pelo" en la arepa, una mosca en la sopa, etc.
Un consejo... si el local se especializa en pastas...háganse un favor y sólo ¡PIDAN PASTA!
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