¡Ya son 100 entradas! Me parecen entretenidas las cifras que terminan en cero y en cinco y por eso decidí darle importancia a algo tan irrelevante como este acontecimiento. Confieso que jamás me he tomado del todo en serio este espacio - más bien he pecado por abandonarlo muy de vez en cuando - y , además, considero que 100 entradas en casi tres años es una cantidad despreciable e insignificante. ¿No piensan lo mismo que yo?
La idea de abrir un blog surgió cuando juraba y perjuraba que formaba parte de la cofradía de los llamados intensos literarios. ¡Craso error! Comencé hablando de filosofía y publicando cuestiones conformadas por palabras de 47 sílabas. Es más, el blog se llamaba originalmente “Cartas sin destinatario”. ¡Cursilería aléjate de mí y de los míos!
Como ya todos ustedes saben, Internet hizo de las suyas y destruyó mi genio literario. No sé si eso fue bueno o malo, lo importante es que yo la paso bien. Por otro lado, considerando el lado capitalista del asunto, trabajar en medios digitales es mucho más lucrativo que intentar vivir de la pluma y el papel. ¡Definitivamente la Web erradicó todo tipo de sensibilidad en mi persona.
Mis 10 entradas favoritas
Bonjour mes amis: si bien no es la mejor, el primer post siempre es especial. Recuerdo que lo escribí en la torre de Servicios Centrales del Banco de Venezuela. Aunque esta publicación significó mi ruptura con el mundo literario, todavía se notan ciertos matices intensos. Comenzaba mis andanzas en Universia y hoy es mi último día en esa empresa. ¡Ironías de la vida! ¡Me quiero casar contigo!: ¿será que la cursilería siempre vende? Una de las entradas más leídas y comentadas. ¿Por qué la escribí? Porque cierta persona se molestó porque jamás contaba las cosas que hacíamos juntos. ¡Carajo! ¿Qué pasa? ¡Uno tiene cierto pudor! Muchos se me han acercado para que les explique cómo es el asunto de pedir matrimonio por Internet. ¡Debería cobrar por eso! ¡La consultoría siempre paga! ¡Bájense de la mula!
Peculiaridades y confesiones: disfruté mucho escribiendo esta serie de 4 entregas. Pues sí, parece que mi vida es lo suficientemente divertida como para compartirla por este medio. Por cierto, ¡ya no soy tan intolerante al picante!

El día en que nos comimos a la mascota: ¡es inevitable reírme cada vez que leo esta vaina! ¿Soy o no soy un asesino? ¡Ustedes deciden! ¡Descansa en paz, Bucci!
Viva la Iglesia del Libre Albedrío: siempre he pensando que uno de los negocios más lucrativos podría ser crear una nueva religión. ¿Son dignos de entrar a la exclusivísima Iglesia del Libre Albedrío? ¡Están abiertas las inscripciones!
Conviértase en un hijo de puta y tenga éxito con las mujeres: ¡bah! ¡Sin palabras! Creo que no tengo mucho que decir al respecto. ¡A las mujeres les encanta esta entrada! ¡Incomprensible!
Disfruta tu venganza sin morir en el intento: ¿quién no ha querido matar y no lo ha hecho por temor a las leyes establecidas? La Asociación de Sicarios Anónimos es la solución perfecta para cumplir con sus caprichos más ilícitos. ¡Confidencialidad garantizada!
El amor en los tiempos de la Web 2.0: ¿qué sería de mi vida en Twitter sin la señorita Federica Consalvi? Todo comenzó como una simple conversación a través de las redes sociales y se convirtió en mi tercer post favorito. ¿Verdad, ficción, un poco de uno y de lo otro? ¡Se los dejo a su imaginación!
¡Viva ANTV! El canal más exitoso de este naciente 2011: debería dedicarme a la producción de televisión. ¿Quién dijo Joaquín Riviera? El estado debería contratarme para reestructurar ese canal y convertirlo en un negocio rentable. La pregunta del millón de dólares es: ¿en verdad estoy enamorado de María Corina Machado?
¡Cupido eres un guebón!: ¡desde el título es perfecta! ¡Amo esta entrada con todas mis fuerzas! Confieso que tuve mis dudas al escogerla como la flamante ganadora. ¿Estaré en lo cierto? ¡No estoy seguro! Ahora bien, la química que siento por cada una de las palabras que conforman este breve relato es algo del otro mundo. ¿Quién será la fuente de inspiración? ¡Cupido es una cosa seria!
- Mención especial: Crónicas de una noche de lumbago.
¿Habré sido justo conmigo mismo? ¿Se me habrá escapado algún post viejo, viejo, viejo pero bueno, bueno, bueno? No sé, el detalle es que se me ocurrió hacer esta selección porque no tenía nada que decir para conmemorar mi centésima publicación. ¡Todos tenemos crisis creativas!
¡Muchas gracias por leerme! En especial a… ¡No!








7 comentarios:
OHH SI! Usted ha alegrado la toche vida 2.0 que llevo. Le mandare un kilo de moras del paramo por eso...
FEDE!
Mi querida Fede: usted va a lograr que todas mis fanáticas se mueran de los celos. Creo que la quiero y todo. ¡Vivan las gochas! Pero ya va, yo no quiero moras... ¡Quiero galletas! ¡No se haga la loca!
...
Verdaderamente 100 es una cantidad injustificable... Aunque tampoco "despreciable". Cosa de organizarte y "querer" contar algo a nosotros los inexistenes.
Felicidades por estas primeras 100. Me faltan algunas... y pienso "ponerme al día"...y si, tienes razón, a Cupido hay que lapidarlo...
Te sigo odiando...
¡Nos leemos!
Shia: gracias por tu comentario. 100 es poco pero es que cada vez tengo menos tiempo. ¿Qué se le hace?
Bueno, felicidades por tu post número 100. Yo tengo mi blog tan abandonado que se me ha olvidado contar los que llevo ni mucho menos celebrarlos.
En fin, aunque sea poco es mejor que nada. Justamente ayer escribí una reflexión sobre el abandono de mi blog.
Que tengas un buen día ;)
Porque es más fácil usar las palabras de los demás que crear de la nada. Dime tus diez palabras para seguir creciendo.
Saludos de una foca hambrienta! :)
Pablo J: mis múltiples actividades son las causantes del abandono de este espacio, es complicado sacar tiempo para sentarse a escribir. En fin, muchas gracias por el comentario.
9E: ¿Mis 10 palabras? Creo que tendría que reflexionar un poco al respecto. Quizás sea tema para una próxima entrada. Saludos y gracias por leerme.
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