viernes, 28 de octubre de 2011

¡La mesa de las exnovias!

Hace par de noches soñé que me despertaba de un humor terrible por culpa del frío, me acercaba a la ventana para cerrarla y al levantar la mirada me percataba de que el imponente cerro El Ávila estaba repleto de nieve. Absolutamente todo estaba congelado: calles, carros, edificios y hasta personas. Es probable que la sinusitis – mi nueva mejor amiga – me haya hecho soñar semejante cosa, no sé. Sólo espero que no se me haya concedido el don de la profecía porque no me gustaría tener un fin tan gélido y poco divertido.


Al rato me desperté en la vida real completamente descompuesto y con la nariz tapada y roja como un tomate. Extrañamente, tuve un raro presentimiento sobre mi exnovia más reciente y pensé en llamarla para saber si la chica se encontraba sana y salva. Con tal, es una persona muy madura y no creo que siga resentida por nuestra lamentable separación.

         - Hola... Es Luisme. Te llamo para para saber si estás viva.
         - Hola, ¿tienes cáncer?
         - No, simplemente soñé con el fin del mundo y quería saber si estabas bien.
         - ¿Quiere decir que no tienes cáncer?
         - ¡Nada de cáncer!
         - ¿Quiere decir que te puedo colgar?

La joven colgó la llamada muy cortésmente, creo. Independientemente del abrupto corte de comunicación, quedé muy complacido porque ahora estoy convencido de que en el hipotético caso de que se me sea diagnosticado cáncer podré contar con la asistencia de un maravilloso ser humano. ¡Estoy tranquilo! ¡Estoy quieto! ¡Estoy en paz! ¡Gracias Padre por oír mis plegarias!

Dios es bueno conmigo, demasiado alcahueta diría yo. Sin embargo, dudo que me complazca con uno de mis más bizarros caprichos: si algún día cometo la estupidez de casarme y celebrarlo en grande – es decir, como Dios manda – me gustaría tener una mesa especial para todas mis exnovias. ¡Sí! ¡Todas!

Pero ya va, no malinterpreten mi anterior comentario. Mi invitación será hecha con las mejores intenciones no para sacarle en cara a las flamantes protagonistas de mi pasado que ellas no son el eje fundamental del festín, al contrario. Es más, de no ser por las experiencias adquiridas con estas maravillosas muchachas ese supuesto futuro matrimonio jamás sucedería. Entonces, ¿por qué no homenajearlas el día mi matricidio? ¿Se vería mal? ¿Mi futura esposa tendría algún tipo de recelo o angustia? ¿Qué pensarían mis suegros y la tía Eulalia?

Inclusive pensé en un centro de mesa especial para este rincón de los amores eternos que duraron unos meses: una suerte de arreglo con fotografías de los momentos más memorables de las extintas relaciones. ¡Un detallazo con buen gusto! Hasta pensé por un tiempo incluirlas en el cortejo pero eso ya sería crearme demasiados problemas, así que pensé más bien ofrecer una especie de servicio de psicología y desahogo para evitar malos ratos innecesarios. ¿Qué opinan ustedes? ¿Será posible mi raro anhelo? ¿Se aparecería mi estimadísima experta cuidadora de pacientes oncológicos? ¡Quién sabe!

4 comentarios:

xD permíteme reírme. Me encanta este post. No sabría explicarte por qué, no se si sabría o si es mejor no decirlo.

Ani Mendez: Méndez, eres mi prima entonces. Gracias por tu comentario. ¿No sabes cómo decirlo? Muero de la curiosidad por saber tu opinión. Nos estamos leyendo. Disculpa el tiempo que tardé en contestarte, pero he estado más acontecido de lo normal.

No esta mal reconocer los momentos bellos de lo que nos paso, de veras que gracias a esas experiencias podemos actuar y sentir de formas diferentes, creo que ni mejores ni peores, pero si diferentes, obvio que aprendemos de los errores cometidos, pero más bien deja esa fiesta para un momento en tu cuarto donde botarás todas las fotos, y cuando digas si a tu mujer, se lo dices sabiendo que todo quedo atrás en un buen lugar... de todas maneras sabes bien que o sería buena idea, tu humanidad peligra!!!

Zhair: "ni mejores ni peores, pero sí diferentes". Fíjate que no boto nada y como dice una canción de Caramelos de Cianuro: "De las memorias sólo atesoramos lo sublime". Gracias por comentar. Besos y abrazos miles.